Sierra Leona y el diamante II
Se dice que las joyas y el dinero dan la felicidad; quizá debiéramos saber que ese tipo de cosas solo se cumplen para la gente que vivimos aquí arriba. Sin duda para otros tantos es solo algo con lo que soñar cada día. Pero aún hay un escalón más bajo, lugar en el que la piedra preciosa por excelencia solo trae pobreza, guerras y destrucción a quién
Estudios no gubernamentales demostraron que el tráfico ilegal de diamantes desde zonas de Sierra Leona controladas por los rebeldes servía para financiar ayuda militar destinada al Frente Revolucionario Unido, lo que le permitía continuar con los combates que estaban dando lugar a abusos generalizados contra civiles.
A raíz de esto, organizaciones de derechos humanos de todo el mundo desarrollaron una campaña para pedir a la comunidad internacional y a la industria del diamante que adoptaran medidas inmediatas.
Esta campaña perseguía el cumplimiento efectivo del embargo sobre armas impuesto en 1997 por el Consejo de Seguridad de la ONU.
Amnistía Internacional, entre otras, pedía que se estableciera un sistema de certificación verificable, a prueba de manipulaciones, para identificar los «diamantes del conflicto» de Sierra Leona. Su objetivo no era un boicot de los consumidores a todos los diamantes o a empresas concretas, sino cortar de raíz los ingresos del Frente Revolucionario Unido para que no pudiera adquirir armas y continuar con su reinado de terror.
No conviene olvidar que esto no es una película para niños; aquí es más difícil de lo que parece distinguir quienes son los malos y quienes no. Tanto las fuerzas aliadas del gobierno y las fuerzas de mantenimiento de la paz del África Occidental también han cometido abusos contra los derechos humanos.
Tanto la industria del diamante como algunos gobiernos y la comunidad internacional han tomado medidas importantes, aunque todavía queda mucho por hacer.
Sin embargo, aún no son ni mucho menos imagen del pasado los miles de niños con brazos amputados, seña característica de los grupos armados de oposición combatientes en Sierra Leona. Su campaña de intimidación a la población civil pasaba por la sección literal de las manos y brazos de quien se negaba a luchar por su causa o les era innecesario; esto sin hacer mención a las decenas de miles que fueron matados, secuestrados o violados.
Destacan estos grupos armados por el uso habitual de niños como soldados de guerra, a los que adiestran desde el momento que son raptados e i
nculcan sus ideales anárquicos. Se estima que desde que se desató el conflicto en 1991, más de 20.000 niños y niñas han sido reclutados.
Y es que en este año de 1991 fue cuando estalló en el país que nos ocupa una gran guerra civil que en cierta medida aún hoy se perpetua. Conoce la historia de uno de estos niños soldado (www.un.org).
Antes de la guerra, la corrupción y la mala gestión en el sector de los diamantes eran unas de las razones principales por las que Sierra Leona se convirtió, según la ONU, en el país más pobre del mundo. Con la ruptura de las estructuras estatales y la supresión efectiva de la oposición, se abrieron amplias posibilidades para el tráfico de armas, munición y drogas, erosionando asó la seguridad de nacional y regional y facilitando el crimen dentro del país y entre Sierra Leona y Liberia e incluso Guinea.
A pesar de la madurez interna, la brutal guerra civil que estaba generándose en la vecina Liberia desempeñó realmente un papel importante en el brote de lucha. Charles Taylor – ahora presidente de Liberia, entonces líder sin escrúpulos de una de las partes participantes en la guerra civil de Liberia – patrocinó el RUF (Frente de Unión Revolucionario) como medio para desestabilizar Sierra Leona. El principal motivo de esa ayuda se debía al hecho de que Sierra Leona era entonces una base para la fuerza de pacificación del oeste de África, ECOMOG, que intentaba evitar que Taylor consiguiese el poder de Liberia. De este modo, Taylor pactó con el gobierno de Burkina Faso para conseguir la ayuda de mercenarios burkinabes a los que pagó con diamantes de Sierra Leona.
Aunque ambas partes firmaron un acuerdo de paz en 1999, aún hoy se perpetua el conflicto. La problemática del diamante sigue ahí, como siguen las centenares de miles de personas mutiladas, personas ajenas en el conflicto o obligadas a pertenecer a él.
De una población de unos cuatro millones, más de la mitad se han desplazado internamente o han buscado refugio en países limítrofes.
Fuentes:

ahora sabemos que la felicidad no depende del dinero, y que sin embargo hay demasiada gente que piensa que el dinero trae de la mano a la felicidad, a pesar de esto son tan ignorantes que no se dan cuenta de que estaran solos.
quisiera saber como ayudar y poder hacer algo util en este problema
quisiera saber como ayudar en el conflicto !!!!!!! y decir que cualquiera que hiso este reportage es una exlente persona