Special Needs
Recuerdame cuando tu último bastión haya caído.
Recuerdame cuando tu nariz sangre y nadie quede peleando a tu lado.
Recuerdame cuando la soledad sea un lugar tan vacío sin mí.
Recuerdame cuando todo lo que tengas es mi recuerdo, ni tan solo mi nombre completo, solo recuerdame.
Recuerdame cuando la conversación no valga la pena, cuando no tengas nada más en la cabeza que alcohol y decidir cuándo te irás a casa.
Recuerdame cuando recorras una calle por la que nunca antes has pasado, luces que escapan de ti, gente a la que nunca has visto, pero pensamientos que te abordan cada noche.
Recuerdame cuando la última copa, el último cigarrillo, sean a los pies de tu cama mientras la tele anuncia cosméticos y números de teléfono a los que nunca llamarás, mientras la gente deja mensajes buscando amor de pasajera pernuctidad, recuerdame.
Recuerdame ahora que todo eso queda en el infinito, falso silencio, y el deseo de algo que no sabes muy bien qué es sube y baja serpenteante por tu cabeza una y otra vez.
Recuerdame mientras apagas la luz, la música se hará ahora más nítida. ¿Puedes ya oír esas dulces notas casi a destiempo que se sobreponen a la distorsión? Quizás aliente a las endorfinas de tu cuerpo y hoy puedas dormir tranquilo, pero por un instante, recuerdame una vez más.
No recuerdes mucho más, concéntrate en mantener el techo en su sitio y conciliarte con la almohada, las sábanas y el sueño.
No recuerdes porqué hasta ahora no me has recordado, solo recuerdame.
Recuerdame y sonreiré. Sonreiré un instante y seguiré mi camino.

Escribe un comentario